80 organizaciones se oponen a la interferencia de Estados Unidos en la eliminación gradual del uso de glifosato y maíz transgénico en México

Washington, DC – Hoy, 80 organizaciones de EE. UU. entregaron una carta al Secretario del Departamento de Agricultura (USDA), Tom Vilsack, y a Katherine Tai, su Representante de Comercio de (USTR), en rechazo a la interferencia de funcionarios del gobierno de EE.UU. y de intereses del agronegocio en el plan de México de eliminar gradualmente el uso del glifosato y maíz modificado genéticamente. Las organizaciones estadounidenses incluyen a agricultores, trabajadores, consumidores, grupos en defensa de la salud pública, la agricultura sostenible y otros grupos de investigación de sistemas alimentarios. También se entregaron en la carta más de 6,900 firmas de personas interesadas.

Según lo revelado en la consulta con base en la Ley de Libertad de Información (FOIA) del Centro para la Diversidad Biológica, durante la administración de Trump, funcionarios públicos de USTR, USDA y representantes de la industria agroquímica de CropLIfe America y Bayer AG (que produce glifosato), formularon estrategias para urgir al gobierno mexicano a dejar sin efecto sus decisiones políticas. Posteriormente, el USTR advirtió al Secretario de Economía de México que las acciones de México amenazaban la “fortaleza de nuestra relación bilateral”.

“Hacemos un llamado al secretario Vilsack y a la representante comercial Tai, como líderes clave en la nueva administración, a respetar la decisión de México de proteger tanto la salud pública como la integridad de la agricultura mexicana”, dijo Kristin Schafer, directora ejecutiva de Pesticide Action Network de Norteamérica. “Es completamente inaceptable que las agencias públicas de EE. UU. estén accediendo a las peticiones de las corporaciones de plaguicidas como Bayer, que solo se preocupan por mantener sus ganancias”.

Los firmantes de la carta y petición conjunta al USTR y al USDA urgieron a que las agencias respeten la soberanía de México y se abstengan de interferir en su derecho a promulgar sus políticas de protección propias. Los signatarios hicieron eco de las preocupaciones de las organizaciones agrícolas y de la sociedad civil en México: “Rechazamos la presión de las corporaciones como Bayer-Monsanto agrupadas en CropLife que en Estados Unidos y México buscan impedir el cumplimiento del Decreto Presidencial que prohíbe paulatinamente el uso de glifosato y maíz transgénico”, declaró Fernando Bejarano, director de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas en México (RAPAM). Bejarano continuó explicando: “Somos parte de la Campaña Nacional México (RAPAM). Bejarano continuó explicando: “Somos parte de la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País, una amplia coalición de organizaciones campesinas, ONG sin fines de lucro, académicos y consumidores, que apoyan el decreto presidencial y luchan por la soberanía alimentaria con la transformación ecológica de los sistemas agrícolas que garanticen el derecho a producir y consumir alimentos saludables, nutritivos, libres de agrotóxicos y transgénicos”.

“Con la prohibición del glifosato y el maíz transgénico, México está un paso más cerca de la soberanía alimentaria. México es centro de origen y domesticación del maíz y ha prohibido el maíz transgénico y el glifosato. Esto podría ser un ejemplo para otras naciones de que otra realidad es posible”, dijo Viridiana Lázaro, campañista de agricultura y alimentación de Greenpeace México.

Carta en inglés

Carta en español

Contactos:
Ahna Kruzic, PANNA, ahna@panna.org
Fernando Bejarano, RAPAM coordinacion@rapam.org Cel +52 5541926483
Angélica Simón, Greenpeace Mexico, angelica.simon@greenpeace.org
Cel +52 (555) 534-3544
Víctor Manuel Chima Ortíz, Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País,
victor.manuelchima.ortiz@gmail.com Cel+52 55 8328 0254

Se publica decreto presidencial que prohíbe el glifosato y el maíz transgénico en un período de transición a enero de 2024

El 31 de diciembre de 2020 salió publicado en el Diario Oficial de la Federación, el decreto presidencial que establece la sustitución gradual del uso del glifosato, con cuotas de importación hasta la eliminación total de su uso al 31 de enero del 2024, en un período de transición donde se promoverán alternativas sustentables, incluidas alternativas agroecológicas. El decreto también establece la revocación y abstención de permisos de siembra de maíz transgénico, y del uso de grano de maíz genéticamente modificado en la alimentación de las mexicanas y los mexicanos hasta sustituirlo totalmente en el mismo período.

Este es un triunfo de las organizaciones de la sociedad civil que por décadas lucharon contra la liberación del maíz transgénico, como las organizaciones campesinas y académicos agrupadas en la Campaña Sin Maíz No hay País y Greenpeace. Así como de organizaciones como RAPAM que hemos insistido en la problemática de los plaguicidas altamente peligrosos en México. La publicación del decreto muestra también la voluntad política de cambio dentro de las distintas secretarías que están interesadas en una transformación del sistema alimentario mexicano y que pudieron enfrentar con éxito las opiniones contrarias del titular de la propia Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, del coordinador jurídico de la Presidencia, de las presiones de embajadas de Estados Unidos, Alemania, y del Consejo Nacional Agropecuario en el que participan las empresas transnacionales de plaguicidas como Monsanto.

En los considerandos del decreto presidencial, se invoca al principio de precaución, procedente de la Cumbre de la Tierra y el Convenio sobre la Diversidad Biológica y el Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología. También se indica que la adopción de esta medida se debió entre otras razones a que, “con el objetivo de alcanzar la autosuficiencia y la soberanía alimentaria, nuestro país debe orientarse a establecer una producción agrícola sostenible y culturalmente adecuada, mediante el uso de prácticas e insumos agroecológicos que resulten seguros para la salud humana, la diversidad biocultural del país y el ambiente, así como congruentes con las tradiciones agrícolas de México. Además porque, “en los últimos años, distintas investigaciones científicas han alertado que dicha sustancia química tiene efectos nocivos en la salud, tanto de los seres humanos como en algunas especies animales, y ha sido identificada como probable carcinogénico en humanos por la Agencia Internacional de Investigación de Cáncer; y porque en “diversos países han prohibido el uso de la citada sustancia en agroquímicos y muchos otros se encuentran evaluando la implementación de medidas similares y de otro tipo para proteger a la población”.

El artículo Primero del Decreto “tiene por objeto establecer las acciones que deberán realizar las dependencias y entidades que integran la Administración Pública Federal, para sustituir gradualmente el uso, adquisición, distribución, promoción e importación de la sustancia química denominada glifosato y de los agroquímicos utilizados en nuestro país que lo contienen como ingrediente activo, por alternativas sostenibles y culturalmente adecuadas, que permitan mantener la producción y resulten seguras para la salud humana, la diversidad biocultural del país y el ambiente. En ese sentido, a partir de la entrada en vigor del presente Decreto y hasta el 31 de enero de 2024, se establece un período de transición para lograr la sustitución total del glifosato”.

En el Artículo Segundo del Decreto “Se instruye a las dependencias y entidades de la administración Pública Federal para que, en el ámbito de sus competencias y a partir de la entrada en vigor del presente Decreto, se abstengan de adquirir, utilizar, distribuir, promover e importar glifosato o agroquímicos que lo contengan como ingrediente activo, en el marco de programas públicos o de cualquier otra actividad del gobierno”.

El Artículo Tercero establece que “ Con el propósito de disminuir el posible impacto de la sustitución gradual del uso e importación de glifosato en la agricultura comercial, las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural y de Medio Ambiente y Recursos Naturales promoverán e implementarán alternativas sostenibles y culturalmente adecuadas al uso del glifosato, ya sea con otros agroquímicos de baja toxicidad, con productos biológicos u orgánicos, con prácticas agroecológicas o con uso intensivo de mano de obra, que resulten seguras para la salud humana, la diversidad biocultural del país y el ambiente”.

El artículo tercero indica que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología coordinará, articulará y apoyará las investigaciones científicas y desarrollos tecnológicos e innovaciones para la sustitución del glifosato, para tal fin podrá convocar a las instituciones de educación superior o centros de investigación pública e invitar a organizaciones de productores agrícolas, a la industria de agroquímicos, a las asociaciones de usuarios y productores de bioinsumos e insumos agrícolas orgánicos.

Según el Artículo Sexto, “ Con el propósito de contribuir a la seguridad y a la soberanía alimentarias y como medida especial de protección al maíz nativo, la milpa, la riqueza biocultural, las comunidades campesinas, el patrimonio gastronómico y la salud de las mexicanas y los mexicanos, las autoridades en materia de bioseguridad, en el ámbito de su competencia, de conformidad con la normativa aplicable, revocarán y se abstendrán de otorgar permisos de liberación al ambiente de semillas de maíz genéticamente modificado”.

Esperamos que este decreto impulse un cambio de cambio de política más amplio para la prohibición gradual de los plaguicidas altamente peligrosos en México y la transformación del sistema alimentario. Por nuestra parte continuaremos en nuestra demanda para que de manera inmediata se cancelen el uso del glifosato como desecante antes de la cosecha en los cultivos agrícolas y para los usos en jardinería y otros usos urbanos. Y seguiremos planteando que para establecer esas cuotas de importación del herbicida y vigilar su cumplimiento se debe territorializar y reconocer el derecho a la información para saber dónde, quién y cuánto gifosato se usa en los distintos cultivos agrícolas.

Como parte de la Campaña sin Maíz no hay Maíz celebramos también que el decreto requiera que a más tardar en el primer semestre de 2023 se promuevan las reformas legales para evitar no solo el uso del glifosato sino también el de maíz genéticamente modificado en México, como medida que contribuye a la seguridad y soberanía alimentaria, para “proteger al maíz nativo, la milpa y la riqueza biocultural”.

Ver decreto completo en http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5609365&fecha=31/12/2020

Nosotros los otros – La lucha contra el glifosato

Código Ciudad de México. Radio cultural en línea. Hoy en la mesa de Nosotros los otros, hablamos de La lucha contra el glifosato.

Fecha de grabación: 24 de marzo de 2021

Participantes: Fernando Bejarano.

Duración: 30 minutos

Reunión 2009 del SAICM

Joe Di Gangi, de Environmental Health Fund y miembro de IPEN, recordó a los representantes de la industria química que el problema de la contaminación ambiental causada por Bhopal y que dio origen al programa Responsible Care sigue aún sin resolverse, y que la industria debe ir más allá de la negación de los daños que causan las sustancias químicas que producen y asumir su responsabilidad e impulsar un programa de sustitución global.

Reunión 2009 del Convenio de Estocolmo COP4

En un evento paralelo del 6 de mayo, durante la COP4, Alan Watson de IPEN señaló como el supuesto bajo nivel de contenido de los COPs propuesto está en realidad por arriba del contenido real de muchos desechos peligrosos lo que permitirá un tráfico de desechos peligrosos COPs que ponen en peligro especialmente a los países menos industrializados que los reciban aun para fines supuestos de reciclaje.

Consejo Internacional de Tratados Indígenas

En la entrada de la sala donde sesionarán los delegados de la COP4, integrantes del Consejo Internacional de Tratados Indígenas y mujeres de los pueblos de Nueva Pascua (Arizona), Chickaloon y Yupik (Alaska) recibieron a los participantes cantando y pidiéndoles que protejan a las futuras generaciones de los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs).

Los plaguicidas altamente peligrosos se usan en todo México y causan daños a la salud y ambiente

2,4 D

Carbofuran

Glifosato